L. Ronald Hubbard descubrió tres barreras principales que impiden estudiar con éxito un tema. A pesar de todo lo que se ha escrito sobre el asunto, estas tres barreras, aunque son sencillas, nunca se habían aislado como la clave para la educación eficaz. Debido a la falta de estos datos, la pérdida en cuanto a estudiantes con una educación pobre, potencialidades no logradas y frustración es incalculable.
La primera barrera— la ausencia de la masa
Tratar de educar a alguien en ausencia de la masa (u objeto) con la que tendrá que ver puede hacer que el estudio sea sumamente difícil. Esta es la primera barrera al estudio.
Por ejemplo, la página impresa y la palabra hablada no son un sustitutivo de un tractor si está estudiando sobre tractores. La ausencia de un tractor para asociarlo con la palabra escrita, o al menos las imágenes de un tractor, pueden impedir la comprensión de la persona en el tema.
Ocurren unas reacciones
fisiológicas definidas al tratar de educar a una persona en un tema sin tener el objeto presente o disponible. Un estudiante que se encuentra con esta barrera se sentirá aplastado, encorvado, como aturdido, como muerto, aburrido y exasperado. Puede terminar sintiendo la cara aplastada, con dolores de cabeza y sintiendo el estómago raro. De vez en cuando va a sentirse mareado y muy frecuentemente le van a doler los ojos. Estas reacciones son muy comunes pero a menudo se atribuyen a la iluminación pobre o a estudiar muy tarde por la noche o a cualquier cantidad de razones incorrectas. La causa real es la ausencia de la masa en la materia que se está estudiando.
El remedio para esta barrera es proporcionar el objeto en sí; en el ejemplo anterior, el tractor, o un sustitutivo razonable. Algunos educadores saben esto por instinto, pero usualmente se aplicaba a estudiantes más jóvenes, y ciertamente nunca se le dio la importancia que merece en cualquier nivel educativo.