La segunda barrera — un gradiente excesivo
La siguiente barrera es un gradiente excesivo. Es decir, si se obliga a un estudiante a iniciar el estudio de una nueva materia sin que haya comprendido el tema previo que estudió, resulta una confusión.
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La segunda barrera: un gradiente excesivo (1) Aprender a montar en bicicleta a menudo es un gradiente excesivo para un niño. (2) Pero un par de ruedas de entrenamiento le permiten que progrese. Este es un gradiente apropiado. |
Hay una serie diferente de reacciones fisiológicas que ocurren como resultado de esta barrera. Cuando alguien se encuentra con un gradiente excesivo, se experimenta una especie de confusión o sensación de tambaleo.
Comúnmente, se atribuye la dificultad al nuevo tema, cuando, de hecho, realmente proviene del tema previo. La persona no comprendió plenamente alguna parte anterior y entonces se confundió. Esta barrera al estudio está muy marcada en temas en los que se requiere el desempeño de tareas físicas.
Tomemos el ejemplo de una persona que está aprendiendo a conducir. No puede coordinar apropiadamente los pies y las manos para cambiar de forma manual las velocidades mientras se mantiene en un solo carril. Se encontrará que la dificultad se encuentra en alguna tarea anterior que debió haber aprendido acerca del cambio de velocidades. Posiblemente aún no se sentía cómodo al cambiar las velocidades con el motor apagado y el coche parado. Si se reconoce esto, puede reducirse el gradiente y se puede llevar a la persona hasta el punto donde pueda cambiar las velocidades con facilidad en un coche inmóvil antes de realizar la misma tarea mientras está en movimiento.