La tecnología de estudio se usa plenamente en las iglesias y misiones de Cienciología. Los cienciólogos la utilizan para ayudar a personas de todas las profesiones y condiciones sociales: líderes de los gobiernos y la industria, profesores, estudiantes, todos han experimentado u observado los beneficios de esta tecnología.
En Brixton, Inglaterra, un grupo de alumnos recibió un corto curso sobre la tecnología de estudio que consistía de aproximadamente nueve horas de instrucción durante un período de 12 días, mientras un grupo de control no recibió instrucción en la tecnología de estudio. Ambos grupos, por lo demás, continuaron sus estudios normales, y antes y después se les sometió a pruebas. El grupo experimental logró un promedio de incremento de 1.29 niveles en la capacidad de leer después del corto curso. El grupo de control no mostró ningún cambio significativo en los resultados de sus pruebas durante el mismo período.
Los beneficios de implementar la tecnología de estudio en el sur de África han sido validados por varios estudios en Bulawayo, Zimbabwe y el Transvaal, Sudáfrica.
Un estudio mostró una mejora de 1.2 años en la capacidad de leer durante el curso de un programa de tres semanas. Otro programa realizado durante 4 semanas produjo mejoras que promediaron 1.8 años en la capacidad de lectura.
Otro programa de 3 semanas en el territorio de Transkei en Sudáfrica, mostró un promedio de mejora de 2.3 años. Un programa realizado en una escuela secundaria de estudiantes desfavorecidos resultó en que el 91 por ciento aprobara los exámenes de enseñanza secundaria del Departamento de Educación del país, comparado con el 27 por ciento de un grupo de control. Con el 50 por ciento de la población sudafricana siendo analfabeta, la tecnología de estudio crea una mejora vitalmente necesaria.
En el sur de Estados Unidos, niños entre los 8 y los 16 años participaron en un programa de siete semanas que utilizó la tecnología de estudio con la intención de incrementar el vocabulario de lectura y la comprensión. Pruebas estandarizadas hechas antes y después del programa revelaron un promedio de incremento de ocho meses por estudiante en cuanto a vocabulario y comprensión. Un estudiante mejoró desde un nivel de segundo grado hasta el sexto grado en cinco semanas y media en el programa.